Unas 4.000 personas visitan el Recinto Modernista de Sant Pau el primer día de puertas abiertas

Martes, 25 Febrero 2014

Sarai Sarroca / BTV Noticies - 25/02/2014

Unas 4.000 personas visitan el Recinto Modernista de Sant Pau el primer día de puertas abiertas

 

Máxima expectación para ver este martes el Recinto Modernista de Sant Pau, después de que el lunes quedara inaugurado el complejo, ya restaurado. Los ciudadanos han podido acceder de manera gratuita en la primera jornada de puertas abiertas. Algunas personas han hecho cola desde las nueve de la mañana para ver los pabellones remodelados por donde la primera jornada han pasado unas 4.000 personas. A partir del 17 de marzo, se tendrán que pagar al menos 8 euros para visitarlo.

Por más que los barceloneses ya estén acostumbrados, el Modernismo no deja de seducirlos. El recinto de Sant Pau se ha unido esta mañana a otros iconos como la Sagrada Familia, a muy pocos metros del complejo, el Parque Güell o la Casa Batlló. Había mucha expectación entre los vecinos de la zona -en su mayoría personas mayores- para ver cuál es el resultado de cuatro años de obras y 72 millones de euros de inversión en el antiguo hospital, y el aspecto del nuevo recinto ha satisfecho la mayoría de los visitantes.

Algunos espacios, como el antiguo pabellón de la Administración o la sala hipóstila (donde antes se atendían las urgencias) no tienen nada que ver con el aspecto gris y antiguo que ofrecían antes de la reforma. A algunos también les ha sorprendido la sala de conferencias dedicada al arquitecto Lluís Domènech i Montaner, que concibió el espacio y que se ha convertido en una sala de conferencias remodelada con madera y elementos contemporáneos. El túnel que durante mucho tiempo conectó los pabellones y que, incluso, llegó a utilizarse como sala de extracciones es ahora un pasillo blanco, vacío de cables y sistemas de refrigeración y donde unas proyecciones recuerdan cual había sido la función años atrás.

Algunos espacios, como el pabellón de San Rafael, han sido remodelados conservando la estructura y los elementos originales. Entre estas cuatro paredes los visitantes han vuelto a los orígenes gracias a una fotografía de gran formato que recuerda cómo era el pabellón cuando acogía los enfermos. El techo, de ocho metros de altura, las flores curativas que decoran las paredes y las cruces -hay cruces partes- dejan boquiabiertos a los visitantes, que pasean por este espacio mirando arriba y tropezando unos con otros. En total seis de los 12 pabellones han sido remodelados, dos están en obras y los otros cuatro están en espera de que se proyecte y presupueste la reforma. Cuando todo el recinto esté terminado, el presupuesto total ascenderá a 107 millones de euros (hasta ahora se han invertido 72) y los visitantes deberán dedicar muchas horas para verlo en su totalidad. De hecho, algunos, en esta jornada de puertas abiertas, ya han optado por ver sólo una parte del antiguo hospital para evitar "empacharse" de tanta belleza.

Reclaman un espacio abierto para los ciudadanos

Algunos de los visitantes, a pesar de estar muy satisfechos con el resultado de la reforma, se quejan de que a partir del 17 de marzo tengan que pagar para acceder a ella. Consideran que, aparte de los espacios culturales, de investigación y para organismos internacionales debería haber algún equipamiento para los vecinos o, al menos, que los barceloneses puedan ir siempre que quieran de forma gratuita. Los autóctonos y los turistas que en un futuro quieran entrar deberán pagar ocho euros por una entrada simple y 14 si quieren una visita guiada. Habrá una tarjeta especial para los residentes de la Sagrada Familia, el Guinardó, el Clot y Camp de l'Arpa que costará cinco euros y les permitirá acceder siempre que lo deseen. Los afectados por las obras del hospital, que son los vecinos de las calles de San Quintín y Cartagena, tendrán entrada gratuita.