El Prat abre un teatro tras 12,5 millones de inversión

Jueves, 28 Marzo 2019

José Polo - La Vanguardia

El espacio cultural, que colaborará con el tejido asociativo local, está codirigido por Cristina Alonso y Cèsar Compte

Algo más que un teatro. L'Artesà es uno de los lugares más emblemáticos de El Prat de Llobregat. Construido en 1919 por el arquitecto modernista Antoni Pascual, fue uno de los ejes culturales de esta ciudad del Baix Llobregat hasta finales de la década de los 80 del siglo pasado. En 1988, ya alquilado por el Ayuntamiento, cesó su actividad por las deficiencias estructurales del inmueble.

Más de tres décadas después vuelve a abrir sus puertas a partir de este fin de semana tras 22 meses de obras. No será como antes, pues únicamente se conservan los elementos catalogados y protegidos por su importancia patrimonial (cafetería, vestíbulo, patios y dos fachadas) lo que irritó a numerosos vecinos, que pedían una conservación más amplia, cuando se anunció el proyecto.

Pero el Ayuntamiento decidió que el viejo teatro no se podía conservar tal y como era porque ambicionaba con un equipamiento del s. XIX, que este jueves se ha presentado ante la prensa. Es imponente. Cuenta 5.283 metros cuadrados dedicados al teatro, la danza, la música y al circo. El Consistorio ha invertido 12,5 millones de euros en tiempos donde cuesta ver apuestas de este calibre en el ámbito cultural por parte de las administraciones públicas.

“Hemos proyectado un teatro de primer nivel en un edificio ya existente. No es sólo un teatro, es un centro cultural que se ha redefinido para abrirlo a la ciudadanía”, han explicado los arquitectos de la obra, Manel Bosh y Joan Forgas. La sala grande tiene capacidad para 611 espectadores y también hay una más modesta para 160 personas muy flexible que será “multifunción”. Además, se han construido tres espacios de ensayo -uno especializado en danza- y se ha conectado el teatro con el bar, cuyo patio es un punto de encuentro ciudadano.

“Hemos confeccionado un equipamiento flexible”, han agregado los arquitectos. De esta manera, la instalación está preparada para poder albergar diferentes tipos de espectáculos y actividades. De grandes eventos a pequeños pasando por cursos de formación.

Y es que traspasando la idea de teatro convencional, el proyecto del nuevo Artesà se basa en tres vertientes: la exhibición, la formación y la creación. Las tres contarán con la colaboración del nutrido tejido asociativo y cultural de este municipio de 64.000 habitantes. La idea es que actúe como núcleo irradiador de la cultura en el Prat, más allá de la programación. “Era una deuda histórica del Ayuntamiento con la ciudad”, ha resuelto el director de Cultura del Consistorio, Rafa Milán.

El equipamiento está codirigido por Cristina Alonso y Cèsar Compte, que ganaron un concurso público que se realizó el año pasado. “Esta es una ventana que huye del concepto único de exhibición, estará abierto todos los días. Realmente le estamos preguntando a la ciudadanía ¿de qué lado del escenario quieres estar?”, ha relatado Compte.

“Es un proyecto muy transformador, con itinerarios de experimentación artística con los colegios”, ha ejemplificado Alonso. “Nos interesa el proceso, la práctica, no sólo el producto final”, ha resuelto Alonso.

Aunque según Rafa Milán se apuesta por la “producción local, nacional e internacional” el nuevo Artesà nace con una premisa: el precio máximo de todos los espectáculos será de 15 euros. Para programar, los codirectores tienen un presupuesto anual de 350.000 € anuales.